Cinerama es el nombre comercial para el proceso de filmar con tres cámaras sincronizadas y proyectar por medio de tres proyectores de 35 mm trabajando en igual sincronía, una imagen panorámica, incrementando su detalle y tamaño, sobre una enorme pantalla de acusada curvatura. El sonido es estereofónico, de siete pistas, y se encuentra grabado sobre una cuarta banda magnética de 35 mm a la vez sincronizada con los proyectores. Fue uno de los varios procesos de este tipo que se inciaron en la década de los cincuenta, cuando la industria cinematográfica reaccionaba a la competencia que entrañaba la televisión y contó con un gran impacto en la industria fílmica.
En Venezuela sólo tres salas contaron con la tecnología de Cinerama: el Teatro del Este y el cine Canaima en Caracas y el cine Metro en Maracaibo.